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Todo sobre el realismo sucio

¿Qué es el realismo sucio? Orígenes y características

¿Qué es el realismo sucio y cuáles son sus caraterísticas? El realismo sucio es una de las corrientes literarias más controvertidas. Con tantos detractores como admiradores, no cabe duda de que no deja indiferente a quien lo descubre. A pesar de que este estilo suele ser encuadrado entre 1960 y 1980 —ya que es el período donde más se desarrolla—, los primeros vestigios del realismo sucio se remontan a finales de la década de los años ‘20. Encontramos ya el estilo en obras como «Espera a la primavera, Bandini» (1929), de John Fante, así como en «Viaje al fin de la noche» (1932), de Louis-Ferdinand Céline.


Pero, ¿qué es realmente el realismo sucio? Es un estilo literario que fundamenta su razón de ser en el minimalismo, en la carencia de artificios. Presenta los hechos con sobriedad, reduciendo al mínimo el uso de adjetivos y valoraciones. Se busca plasmar una realidad en la que el contexto da sentido a la obra. En cuanto a los personajes y protagonistas, suelen ser personas vulgares en situaciones cotidianas, llegando en ocasiones a la marginalidad.

La temática fundamental gira en torno —si vemos más allá de lo escrito— a la idea del existencialismo. Se busca un sentido a la propia vida en un mundo sórdido donde, al fin y al cabo, todo queda reducido a la supervivencia. Se narra sobre la vanidad de la guerra, la explotación laboral —no visto desde el ángulo del marxismo, sino como una circunstancia desgarradora más—, la vida mundana, la violencia y la rabia, la impotencia, el desarraigo en familias con carencias afectivas, el amor y el desamor en las escalas más bajas de la sociedad, o las adicciones más perturbadoras.

En ocasiones se emplea un estilo de escritura cuasi automática, salvaje, semejante al estilo empleado por la generación beat —pero no confundamos ahora generación con estilo, eso lo dejamos para otro post—. Cabe destacar que muchas obras adoptan la apariencia de inacabadas, algo que se hace intencionadamente, como reflejo del devenir de la vida mundana que sigue adelante.

Detractores y defensores del realismo sucio

Debido a la sencillez y claridad del realismo sucio, así como por sus temáticas que en ocasiones pueden ser tildadas de tabúes, se ha hablado de él de forma despectiva. En ocasiones se dice que carece de trabajo por sistema y que es la literatura de barrios marginales y de los escalafones más bajos de la sociedad.

Pero, si indagamos un poco, podemos comprobar que los autores del realismo sucio son, en su gran mayoría, escritores muy letrados. Tal es el caso de Raymon Carver, quien fuera miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Otro ejemplo es John Fante, educado en la Universidad de Colorado. Por su parte, Charles Bukowski, que a pesar de tener que abandonar la Universidad de Los Ángeles por la mala relación con su padre para convertirse en un terrible buscavidas, pasaba días enteros en la biblioteca de L. A. devorando libros.

Top 5 obras de realismo sucio

Sin embargo, siempre pensé que para conocer y tomar el pulso a un estilo o autor, lo mejor es leer. Por ello os dejo aquí mi 5 obras preferidas del realismo sucio —en cuanto a narrativa; más adelante hablaremos sobre poesía—:

  1. «Pulp» (Charles Bukowski, 1994): Quizá no sea la obra más representativa ni del realismo sucio ni de Bukowski, sin embargo, fué la que me abrió el camino en este estilo. Narra la miserablemente vida de Nick Belane, un detective que, bajo el encargo de una dama que se hace llamar Gorrión Rojo, trata de encontrar al mismísimo Louis-Ferdinand Céline, ya que los rumores afirman que vaga por las librerías de la ciudad. Cabe destacar, como curiosidad, que fue la última novela publicada por el autor, meses antes de su muerte y… Como no quiero hacerte spoiler, no te diré nada más, tan sólo te garantizo que el final te sorprenderá teniendo en cuenta estos datos.
  2. «Espera a la primavera, Bandini» (John Fante, 1938): Tras descubrir el realismo sucio con Bukowski —como nos pasa casi a todos que nos adentramos en este mundo— e indagar un poco sobre su vida, leí que tuvo un antes y un después tras leer esta obra en la Biblioteca de Los Ángeles, así que me puse manos a la obra para conseguirlo. Este libro narra la vida del joven Arturo Bandini, álter ego de Fante. De origen italiano y emigrante instalado en el Estado de Colorado, Arturo es hijo de un albañil beodo mujeriego y una beata feroz. En pleno invierno y con poco trabajo, el padre (Svevo) abandona a su familia para irse con una viuda adinerada. El joven, entre tanto, intenta sobrevivir hasta que llegue la primavera.
  3. «En el camino» (Jack Kerouac, escrita en 1951 y publicada en 1957): Una de las obras cumbres tanto del realismo sucio como de la Generación Beat —de la que hablaremos más adelante—. «On the Road» relata las vivencias de Sal Paradise (álter ego de Kerouac) en el viaje que realizó con sus amigos a través de Estados Unidos y México entre 1947 y 1950. El libro comienza así: “Conocí a Dean no mucho después de que mi mujer y yo nos separáramos”. Desde ese punto comienza una trepidante aventura de costa a costa del país, donde conoce a pintorescos personajes, desde artistas a vagabundos, con quienes se busca la vida para comer, dormir y sobrevivir. Como curiosidad, Jack Kerouac mecanografió esta obra en un rollo de papel sin márgenes, ni párrafos, para no distraer su atención de la composición. Tomando únicamente café, hizo alarde de lo que realmente es la escritura automática.
  4. «De qué hablamos cuando hablamos de amor» (Raymond Carver, 1981): A pesar de ser un libro de relatos, debe estar en este top 5. En él encontramos amores dañinos y tóxicos, amistades rotas, vivencias en un mundo violento e injusto que seguro que harán recordarnos a algún episodio de nuestra vida. Escrito con la voracidad de Carver, es una obra que no dejará indiferente a nadie que se adentre en el realismo sucio.
  5. «El club de la lucha» (Chuck Palahniuk, 1996): Sí, esa película de 1999 que tanto adoras está basada en esta trepidante obra de Palahniuk. El protagonista es un narrador sin nombre que sufre de insomnio, hastiado de sus trabajo, del estilo de vida capitalista en el que prevalece la premisa del “tanto tienes, tanto vales”. En el desarrollo conoce a Marla Singer, una pintoresca mujer, terriblemente existencialista, que será fundamental en el desarrollo de la narración. “Si tuviera un tumor, lo llamaría Marla. Marla. La herida en el paladar que se curaría si dejaras de tocarlo con la lengua, pero no puedes”, es la mejor definición de esta mujer. Y con mención honorífica tenemos a Tyler Durden, “con quien” funda El Club de la Lucha —y sí, entrecomillo “con quien” por razones que descubrirás cuando leas el libro— como terapia ante la vanidad de la vida. La frase más potente de la obra, que ya forma parte de la cultura popular, es “tenemos empleos que odiamos para pagar mierda que no necesitamos”.

Llegados a este punto, me gustaría escucharte a ti. ¿Qué opinas del realismo sucio? ¿Has leído sobre él? Y en caso de ser así, ¿cuál es tu autor u obra favorita de este estilo?

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Todo sobre el realismo sucio
Descripción
¿Qué es el realismo sucio? Orígenes y características + TOP 5 obras de este estilo literario
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3 comentarios en “Todo sobre el realismo sucio”

    1. En efecto, Bukowski es uno de los grandes representantes, e incluso me atrevería a decir que el máximo exponente del realismo sucio. Pero tal y como comento en el artículo, si te gustó el viejo Hank, prueba con Fante y el resto de autores, es un mundo por descubrir que realmente merece la pena.

  1. Muy bueno. Muy acertado.
    Para mí los representantes del Realismo Sucio en estado puro son Charles Bukowski (mi favorito), John Fante y Pedro Juan Gutiérrez. Los demás creo que son «realismo» a secas.

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